Marketing de contenidos en la industria musical

El problema del marketing de contenidos en la industria musical

La industria de la música lleva desde principios de siglo sufriendo los varapalos de la era del Internet.

A la piratería, el streaming y la escasa presencia de promoción se ha sumado la pandemia (hasta el mundo del marketing se ha visto tambaleado por el coronavirus), que en algunos casos casi imposibilita la realización de conciertos (la actividad más rentable).

Sin embargo, hay algo que falla más allá de lo mal que pagan las plataformas digitales y de todas las cosas que hay que mejorar dentro de la industria musical. Se trata de la estrategia de marketing de contenidos y del copywriting presente en las páginas web de artistas y discográficas.

Como profesional del mundo del copywriting, la redacción y amante de la música, me gustaría aportar mi granito de arena en este post para poner de manifiesto algunos aspectos que creo que podrían mejorarse y plantear algunas alternativas.

Antes de empezar, quiero hacer algunas aclaraciones:

1. En este post me voy a centrar especialmente en el marketing de contenidos porque es el área de marketing digital en la que estoy especializado y a la que me dedico junto con el copywriting.

2. Voy a poner el foco en las discográficas y no tanto en pequeños artistas independientes, aunque este análisis también les puede venir bien para aplicarlo a sus blogs, pódcasts, canales de YouTube o blogs.

Fuente: rebloggy.com

Ahora sí, allá voy.

Los problemas del marketing de la industria musical

El principal problema de las compañías discográficas es que dan por hecho que el público conoce a sus artistas o que, si los conoce, siguen teniendo interés por ellos.

A lo largo de la historia ha quedado más que demostrado que tener un nombre en la industria no es sinónimo de garantía. Por ejemplo, Madonna y Katy Perry (dos de las cantantes más importantes de los últimos tiempos) han sufrido un desplome monumental en ventas de sus últimos proyectos discográficos en comparación con sus trabajos anteriores.

Sin embargo, lo que más me llama la atención es que las discográficas y artistas delegan en medios ajenos el poder de difusión. Es como confiar ciegamente en que otros van a hablar bien de ti.

Me explico…

Cuando un artista prepara un nuevo proyecto, se invierte mucho dinero en:

  • Músicos, técnicos de sonido, productores, arreglistas, fotógrafos, diseñadores, etc.
  • El alquiler del estudio de grabación.
  • Los costes derivados de la grabación de videoclips.
  • Apariciones en medios de comunicación.
  • Publicidad en redes sociales, marquesinas, carteles en la calle, anuncios en YouTube, etc.
  • Logística y transporte del cantante de una ciudad a otra.

Salir en la tele, en periódicos, en la radio o en canales de YouTube me parece esencial, pero creo que no puede recaer todo el peso en empresas ajenas.

Al igual que sucede con cualquier negocio, las discográficas desaprovechan sus páginas web, sus blogs y sus boletines de noticias, ya que solo ponen el nombre del artista, las palabras «nuevo álbum» y un enlace para que lo compres.

Pongo un ejemplo:

Una tienda de ropa hace publicidad apareciendo en los agradecimientos de programas de televisión, puede aparecer en medios y redes sociales de influencers, pero suele tener una web optimizada donde habla del valor de sus productos y aportan contenido de valor a través de su blog (cosa que no se suele hacer en la industria musical).

No es de extrañar que cueste vender discos teniendo en cuenta que no se trabaja el marketing de contenidos ni las webs.

De hecho, en la página web de Universal Spain, lo más moderno de Taylor Swift que podemos ver es Lover. Este disco fue publicado en 2019 y, desde entonces, Taylor Swift lanzó DOS álbumes en 2020 y en 2021 ha relanzado su proyecto Fearless.

No es un panorama desolador ni mucho menos, pero se le puede sacar más brillo.

A continuación, te cuento cómo.

¿Cómo potenciar la venta de discos de la industria musical con marketing de contenidos?

Como siempre digo, cada caso particular es único y merece ser analizado minuciosamente.

Sin embargo, como en esta ocasión no tengo datos del comportamiento de público ni estadísticas web, me voy a aventurar con algunas sugerencias que considero que ayudarían a reforzar las ventas de artistas en función de mi formación y experiencia.

En primer lugar, pienso que las discográficas deberían aprovechar su poder de difusión. Tienen en su mano elaborar blogs, pódcasts y contenido en redes sociales que potencie el trabajo de sus artistas.

Aquí van solo algunas ideas:

  • Contar cómo ha sido el proceso de grabación del disco.
  • Hacerle una entrevista.
  • Desvelar algo personal del artistas (sus gustos musicales, alguna anécdota loca, fotos inéditas de la sesión de grabación…)
  • Hacer las reseñas de los discos que sacan los artistas.

Sí, soy consciente de que en ocasiones se graban making ofs que se suben a YouTube, pero suelen ser casos aislados que casi siempre pasan desapercibidos.

Por otra parte, se tiende a pensar que no se puede hablar de música y que todo su poder está en escucharla directamente. Sin embargo, no creo que haya que promocionar los discos como algo místico e inexplicable, sino como un producto más dedicado al entretenimiento (al fin y al cabo, esto es lo que queremos el pueblo).

via GIPHY

Sería interesante que la página web del artista o las discográficas hicieran una pequeña sinopsis de cada álbum, ya que sí es posible comentar estos aspectos:

  • De qué genero musical se trata.
  • De qué hablan sus letras.
  • A qué suena (a qué artistas se parece, qué instrumentos son los protagonistas, etc.)
  • Qué sensación te produce y en qué estado de ánimo se suele escuchar.

Este último punto sobre el estado del ánimo es algo que ya se hace en Spotify, pues la aplicación te puede hacer sugerencias en función de si tienes ganas de fiesta, de algo tranquilo, de música sin letra, etc. Sin embargo, no se potencia dentro del contenido que crean las discográficas.

A mí desde luego me parece lo más normal del mundo porque, hablando entre amigos, siempre surgen frases del tipo «Si te ha gustado X, te gustará Y» o «El otra día descubrí esta canción que es ideal para darlo todo en la ducha».

Es de vital importancia enganchar al público con contenido constante, antes de que llegue el momento de la venta.

El marketing de contenidos fideliza, atrae nuevos clientes y posiciona como referente. Si funciona en otros sectores, ¿por qué no iba a funcionar en el sector de la música aplicándolo de la forma correcta? Además, no es complicado encontrar ideas de forma continua para publicar contenido en blogs, redes sociales u otra plataforma.

Hace unos años, Virginia Maestro realizó un crowdfunding para financiar su disco Del Sur.

Los mecenas que participamos en este proyecto no solo recibimos el disco, sino que también nos envió audios en los que nos explicaba cómo estaba yendo la grabación en Nashville, un documento en el que nos contaba qué artistas eran los que más la habían inspirado y una lista de Spotify con canciones que estaban relacionadas con el sonido del álbum.

Es un buen punto de partida para que las discográficas hagan esto una forma de transmitir valor gratuitamente.

De este modo, no dependerían solo de las críticas, noticias y entrevistas de otros medios especializados (que además escasean).

Para terminar, comentar que también estaría genial redefinir las fichas de producto de los discos en las webs de venta (incluyendo no solo la lista de canciones, sino algo sobre el artista, a qué suena el disco, a qué universo te transporta, qué te hace sentir, es decir, que sea apetecible comprar y no un mero trámite para los muy fans).

De este modo, la música no sería algo solo para fans de un artista específico, sino que habría posibilidad de captar a más personas que les interesa un género, un perfil artístico o un tipo de letras concreto.

Conclusión

Como he comentado, es posible vender más discos pero hay que hacerlo bien.

No hay que sacar ediciones físicas a cascoporro para aprovecharse de un puñado de fans que solo comprarán a un artista, sino hacer campañas en condiciones y explotar el marketing de contenidos para tener más posibilidades de llegar a un público más allá de los que son muy fans.

Quién me conozca ya lo sabrá, que aparte de escribir por aquí y ofrecer mis servicios de copywriting, redacción y traducción también colaboro con Popelera redactando artículos de temática musical como este análisis del último disco de C. Tangana, que ha sido calificado como el disco del año por muchos medios.

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