¿Qué es la traducción?

[Actualización (julio de 2020): Este fue el primer artículo que escribí, cuando no tenía web profesional y publicaba mis posts en un blog que creé llamado Traducción Viva. Aunque probablemente este post no esté a la altura (igual que otros que también escribí en mis comienzos y también he mantenido), no he querido modificarlo para tener el recuerdo de cómo fue mi primera incursión en el mundo blogger]

¡Hola a todos!

Por fin puedo decir que TRADUCCIÓN VIVA es una realidad. Tras meses con la idea en la cabeza, ha llegado el momento de emprender esta nueva aventura. Espero que este proyecto en forma de blog me acompañe durante mucho tiempo y que os guste a todos los que lo leáis.

En estos momentos, tengo muchas ideas en la cabeza y me gustaría hablar de un sinfín de asuntos relacionados sobre todo con la traducción y las lenguas. Sin embargo, hoy quiero empezar por lo más básico de todo, hoy quiero hacer al mundo esta pregunta:

¿QUÉ ES LA TRADUCCIÓN?

Recuerdo que, cuando empecé el Máster en Traducción y Mediación Intercultural en la USAL, una de las primeras preguntas que nos hicieron fue esta. Yo, que venía de haber estudiado filología, tenía algunas nociones, pero no sabía que una sola palabra pudiese abarcar tanto.

Es por esto que he querido plasmar esta pregunta en mi primer post, aunque esta vez la he enfocado de forma diferente para que también pueda resultar interesante para aquellos que no tienen tanto contacto con la traducción.

De este modo, he querido pedir a gente de mi entorno (gente que no ha tenido contacto con este mundo) que me definieran esta maravillosa palabra, lo cual también me ha servido para cotillear un poco sobre cómo perciben mi rutina laboral. Evidentemente, esto no ha sido ningún estudio exhaustivo, sino más bien un deseo de querer comprobar si las personas de mi alrededor también tienen la percepción errónea de que cualquier persona que sepa idiomas puede traducir un texto sin más.

Entre todas las respuestas que he obtenido, la que más se ha repetido, como era de esperar, es que la traducción es expresar en un idioma lo que se ha dicho o escrito inicialmente en un idioma diferente.

Como me temía, la mayoría de la gente piensa que, para traducir, basta con verter lo que está dicho en inglés al español, por poner una pareja de idiomas como ejemplo. Probablemente, no tengan en cuenta que en algunos textos literarios se usan recursos como la aliteración que van más allá del propio sentido de una palabra.

De ahí que me haya gustado mucho una de las definiciones que me han dado, ya que subraya la importancia de la intencionalidad: «traducir es interpretar un idioma para convertirlo a otro, tratando de mantener las intenciones de significación».

Se trata de una definición que bien podría haber sido sacada de un manual de traducción y que tiene en cuenta, aunque no lo dice de forma explícita, que un manual de instrucciones no sirve para lo mismo que un poema, y que ello debe ser tenido en cuenta a la hora de transmitir un mensaje.

Recordemos que la traducción no es otra cosa que un acto comunicativo y el objetivo ha de reproducirse. De hecho, me ha sorprendido el hecho de que algunas personas se hayan dado cuenta de esto. Es más, algunas explican la traducción con una fascinante complejidad, hablando de un acto de comunicación en el que intervienen emisores, receptores y que la problemática es el uso de códigos diferentes (parece que lo que estudiamos en el instituto no es en vano).

Con este pequeño experimento me he dado cuenta de que la gente se centra mucho en la recepción del mensaje. Así, una de las definiciones que me han dado ha sido la siguiente: «traducir es simplemente coger algo en una lengua y cambiarlo para que lo entiendas».

A pesar de que a simple vista podría ser una explicación un tanto limitada, me ha gustado que esta persona haga hincapié en la necesidad de entender el mensaje, algo que parece muy obvio pero que se pasa por alto en numerosas ocasiones. Como muchos profesionales sabrán, la traducción va más allá de decir lo mismo y pretende que se mantengan todos los matices posibles y que se llegue a otras culturas intentando respetar la de origen y la de destino. 

Ahora que menciono el aspecto cultural, no puedo pasar por alto que casi nadie me lo ha comentado y, quien sí lo ha hecho, admite haberlo leído en algún medio de Internet o red social y comenta que, hasta entonces, jamás se había planteado que la traducción podría ser una manera de unir culturas a pesar de lo obvio que resulta. Da gusto saber que hay gente que piensa en la traducción como un «nexo entre sociedades».

Como no podía ser de otro modo, también he hecho partícipe de este juego a la RAE, que no nos ofrece una definición demasiado precisa de lo que es la traducción, ahorrándose así debates y matices, pues nos indica que es la «acción y efecto de traducir».

Como acostumbra nuestro apreciado diccionario, hemos debido hacer clic sobre este verbo para encontrar algo un poco más exacto y nos damos cuenta de que la prestigiosa academia se adhiere a la limitada visión de la mayoría, que indica simplemente que traducir es «expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra».

Para concluir, diré que me ha parecido bastante interesante conocer opiniones de personas que no son traductoras. Me ha resultado especialmente curioso saber que hay más gente de la que pensaba que tiene una percepción bastante interesante de lo que es la traducción, más compleja de hecho que cuando yo mismo tenía asignaturas de traducción en la carrera de filología.

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