¿A favor o en contra de la traducción inversa?
La traducción inversa es una práctica muy controvertida, ya que se trata de traducir hacia una lengua que no es la materna.
Es objeto de debate porque, mientras unos opinan que cualquier profesional de la traducción debería traducir indistintamente hacia su lengua materna o hacia otra que no lo sean, otros alegan que es imposible manejarse igual de bien en ambas.
A pesar de que es una realidad muy extendida, no se suele hablar de esta modalidad de traducción. De hecho, en las facultades se nos explica que es muy poco frecuente, lo cual resulta contradictorio si tenemos en cuenta que, al mismo tiempo, se practica en algunas asignaturas.
No obstante, en estos momentos de mi vida se ha convertido en algo bastante habitual en la empresa en la que trabajo actualmente.
Aunque había practicado la traducción inversa en la facultad, en el mundo laboral real la cosa cambia, pues toda la responsabilidad recae sobre uno.
Al principio me perturbaba bastante más, pero poco a poco me he acostumbrando a la forma que la gente tiene de expresarse en mi compañía y he ido cogiendo cada vez más soltura con este tipo de traducción. Al tiempo que he ido aprendiendo, me he dado cuenta de que la traducción inversa tiene tanto ventajas como inconvenientes.
1. Ventajas de la traducción inversa
La ventaja principal y más obvia de la traducción inversa es que, precisamente, el texto origen está de nuestro lado porque se encuentra en nuestra lengua materna. Esto supone una gran ayuda, ya que por lo general podremos tener una comprensión mucho mejor y más rápida.
De este modo, aunque la fase de reformulación sea más complicada, tenemos un primer contacto que nos permite asimilar más rápidamente la información e integrarla mejor para pasar a la siguiente etapa.
Otro punto a favor de la traducción inversa es que, cuando estás reformulando, no te confías tanto como cuando traduces a tu propio idioma. Me explico… En nuestra lengua materna, muchas veces hemos adquirido pequeñas manías o nos hemos habituado a ciertos elementos que, a pesar de no ser correctos, son tan naturales para nosotros que los pasamos por alto.
Sí, es cierto que los traductores deberíamos superar esta barrera, pero todos somos humanos y, a veces, se antoja una tarea complicada.
Pero cuando escribimos en otro idioma tendemos a comprobar si está bien escrito cada cosa que nos genere una mínima duda. Todo con tal de llevar a cabo correctamente la producción de un texto en un idioma que no es el nuestro.
En tercer lugar, creo que es también una buena forma de pasar más tiempo creando en un idioma extranjero, lo que nos permite avanzar más rápidamente en nuestro aprendizaje.
Evidentemente, no es buena idea lanzarse a la traducción inversa con un nivel pobre de la lengua en cuestión, pero sí que, teniendo un nivel adecuado, es la manera ideal de seguir adelante y pulir ciertos aspectos a los que quizás no nos habríamos enfrentado de otro modo.
2. Inconvenientes de la traducción inversa
He intentado ser lo más optimista posible y enumerar todas las ventajas que se me han ocurrido. Sin embargo, no puedo obviar que hay también inconvenientes que hacen que esta forma de traducción sea más compleja que la traducción directa.
En primer lugar, derivado de la segunda ventaja, podemos decir que la traducción inversa es un proceso bastante más lento debido a que hay muchas más cosas que deberemos comprobar en la etapa de reformulación de un texto.
Es decir, al hacer una traducción directa tendremos que buscar, por ejemplo, ciertos términos que desconocemos, o deberemos intentar solucionar un conflicto cultural. Cuando hacemos una traducción inversa, estas dificultades no desaparecen; siguen existiendo y, para más inri, debemos sumar el tiempo extra que supone decirlo en una lengua que, aunque manejamos muy bien, es imposible controlar igual de bien que la que hablas desde que naces
De hecho, este es el problema principal: la falta de un dominio al 100 % de la lengua extranjera.
Por mucho que la conozcamos, en un mayor porcentaje de ocasiones vamos a tener más dudas sobre si algo es correcto y, especialmente, sobre si algo suena fluido y natural para un nativo de ese idioma.
Con el tiempo vamos aprendiendo y nos vamos acercando cada vez más a un perfeccionamiento del idioma, pero es un proceso muy lento y, en ocasiones, hay matices casi imperceptibles que evidencian que el texto no lo ha traducido un nativo (a pesar de ser gramaticalmente perfecto), pues no daremos con algunas soluciones que para alguien que sí lo es vendrían a la mente de manera instantánea.
La traducción inversa es una modalidad de traducción muy enriquecedora que nos permite crecer mucho y que nos garantiza un aprendizaje del idioma.
Es muy gratificante, pues si nos esforzamos lo suficiente y conseguimos un buen resultado, nos sentiremos satisfechos y plenos con nuestro trabajo tanto o más como con una traducción directa ya que, sí, la traducción inversa tiene desventajas, pero también tiene una serie de ventajas muy destacables.

Hola, Javier:
Muy interesante la entrada. ¡Yo también acabo de empezar un blog!
A mí me encanta traducir del español al inglés, pero más a modo de pasatiempo. La traducción inversa se percibe de forma muy diferente dependiendo del país.
En el Reino Unido, donde yo ejerzo, está muy estigmazada y no se considera profesional. Creo recordar que en los códigos de conducta de algunas asociaciones se incluyen cláusulas al respecto.
Por curiosidad, ¿revisa tus traducciones un hablante nativo de inglés? Eso, desde mi punto de vista, solucionaría el problema de no soñar natural al cien por cien.
Un saludo 😊
Carolina
Hola, Carolina. Lo primero de todo, muchas gracias. Me alegra saber que te ha gustado la entrada y que tú también has empezado un blog, iré a visitarlo ahora mismo.
Me resulta muy interesante esto que me cuentas, no sabía que la traducción inversa estuviese tan estigmatizada en algunos sitios.
Para responder a tu pregunta, en muchas ocasiones las traducciones sí que son revisadas por algún nativo, sobre todo cuando se trata de textos importantes, pero aún así siempre intento que todo quede lo mejor resuelto posible porque puede que lo revise alguien que se centre demasiado en el texto meta y pierda un poco de vista el original.
Un saludo.
Hola Javier, me parece un tema apasionante, y estoy de acuerdo en todas tus apreciaciones.
Sólo para dejar mi opinión, creo que la traducción directa es mucho más sencilla que la inversa. Para realizar con garantías una traducción inversa se me antoja necesario haber estudiado en un país anglosajón varios años, conocer sus expresiones y su fonética.
A mí me parece importante saberte manejar en el inglés formal y en el coloquial.
Un saludo.